Beata Sor Carmen Moreno

(1885 – 1936)

Hija de María Auxiliadora

Beatificada el 11-3-2001

Nació en Villamartín (Cádiz, España) 24 de agosto de 1885 y muere en Barcelona el 6 septiembre de1936. De una familia profundamente cristiana, de mediana economía, desde muy joven manifestó su deseo de ingresar en la Congregación de las Hijas de María Auxiliadora.

De la eficacia de su labor docente durante estos años, así como de la fecundidad de su apostolado con las estudiantes de Magisterio residentes en el Colegio, quedan innumerables testimonios, recordándola todos como una religiosa alegre, simpática, discreta, bondadosa, de educación exquisita, de sólida piedad y de ejemplar espíritu de sacrificio.

Recibió el encargo de la dirección de la Casa de Valverde del Camino. El iluminado discernimiento que acompañó a Sor Carmen Moreno en el ejercicio de su directorado, le permitió conocer y valorar la santidad que poseía una humilde y singular religiosa que formaba parte de la comunidad, Sor Eusebia Palomino, beatificada por el Papa Juan Pablo II el 25 de abril de 2004, a la que atendió hasta su muerte.

 Por ello, durante su enfermedad, fue poniendo por escrito cuanto ésta le confiaba acerca de la obra que Dios iba realizando en su alma, escritos que fueron de notable valor para el proceso de beatificación de sor Eusebia. Asimismo, Sor Carmen Moreno supo dar un testimonio de serenidad y presencia de ánimo envidiable, durante la persecución religiosa que afectó a las Hijas de María Auxiliadora de Valverde del Camino en mayo de 1931.

Terminada su misión en Valverde, Sor Carmen Moreno fue destinada de nuevo a Barcelona como Vicaria provincial en el otoño de 1935. Los históricos acontecimientos que tuvieron lugar en España en julio de 1936 coincidieron con la concentración en la Casa-Colegio de Barcelona-Sarriá, de 66 religiosas Hijas de María Auxiliadora (54 profesas y 12 novicias) los militares incautaron  la Casa y el Colegio de las Hermanas.

Ante esta situación se empezó a gestionar el permiso de salida de las hermanas para Italia, y como responsable se quedó Sor Carmen Moreno, después de un tiempo recibió los pasaportes que permitían la salida de las religiosas,  las cuales embarcaron para Italia, con la excepción Sor Carmen Moreno y de Sor Amparo Carbonell, que se ofrecieron a quedarse, aún  conscientes del peligro de muerte que corrían, para cuidar a otra religiosa, que se encontraba internada en una clínica, recientemente operada de cáncer.

Los temores y zozobras padecidos a lo largo del mes de agosto, tuvieron su final el 1 de septiembre, fecha en la que apresadas por una patrulla de milicianos de la F.A.I. fueron llevadas en un camión a un comité de barriada, donde fueron interrogadas  por un tribunal popular, después de permanecer  encerradas tres días en condiciones infrahumanas. Al no negaron su condición de religiosas, fueron condenadas a muerte.

 Fueron fusiladas la madrugada del día 6 de septiembre de 1936, en el paredón del Hipódromo de Barcelona. La fama de martirio de las dos religiosas comenzó inmediatamente después de su muerte, que sufrieron en aras de su fe y de su gesto heroico de caridad. La Iglesia reconoció la fuerza testimonial de su martirio al proclamarlas beatas el 11 de marzo del 2001.