Quetzaltenango, Colegio María Auxiliadora

Año de Fundación: 1955

Hermanas Fundadoras:Sor Ana María Cavallini, Directora, Sor Antonieta Perdomo y Sor Ángela Rizzato

Motivo y Circunstancia  de la Fundación:

Después de dos años de la primera fundación en la República de Guatemala, se vio la posibilidad de una segunda en Quezaltenango, en donde los Salesianos tenían un colegio; la nueva fundación empezó como sección femenina del Liceo Guatemala de los Salesianos, así funcionó durante dos años, hasta que el Ministerio de Educación reconoció los títulos de las hermanas y se obtuvo la aprobación como Colegio independiente bajo el nombre de Colegio María Auxiliadora.

 
 

Esta fundación se efectuó con personal de la casa de Guatemala, la cual contaba con 7 hermanas, de las cuales tres pasaron a Quezaltenango y quedaron en Guatemala 4, inicialmente se instalaron  en una casa alquilada de piedra y sumamente fría, allí funcionó un año el Colegio y luego pasó a otro local más amplio y en un punto mejor  de la ciudad.

Se inició la obra con el kinder y los tres primeros grados de primaria, las alumnas eran pocas, 27 solamente, habían dificultades económicas, pero no se perdía la alegría y el deseo de trabajar en ese nuevo campo que les había deparado la Divina Providencia; poco a poco, las alumnas fueron aumentando y con ellas se fueron abriendo nuevos grados.  
 

En 1960 ya contaba con toda la primaria y se inició la secundaria hasta contar con los tres cursos básicos; en 1966 se abrió el primer curso de Bachillerato  en Ciencias y Letras, y en 1967 se otorgaron los primeros títulos.

 Siempre fieles a Don Bosco y a la Madre Mazzarello, el mismo año de la fundación las hermanas abrieron el oratorio festivo y aunque al principio las jóvenes y niñas que lo frecuentaban eran pocas, al abrirse los clubes de tejido, floristería, Corte y Confección, Mecanografía y las clases de alfabetización, el número creció considerablemente.

 
  En el año de 1963 se compró media manzana de terreno con un bonito chalet en un sitio magnífico de la ciudad, a dos cuadras de la Iglesia Parroquial de los Salesianos, sin embargo, el chalet resultaba pequeño, por lo que se procedió a la construcción de aulas pudiéndose trasladar en marzo de 1964, así en la dureza del clima de Quezaltenango, brilló la luz del carisma y el calor de un nuevo fuego, el de la Familia Salesiana